Ciudad de México, México
TEMPLO A EHÉCATL-QUETZALCÓATL
Un santuario prehispánico del dios del viento, preservado bajo los cimientos de nuestro hotel
Bajo los cimientos del Hotel Catedral se encuentra uno de los descubrimientos arqueológicos más fascinantes del Centro Histórico de la Ciudad de México: un templo circular dedicado a Ehécatl, la deidad mexica del viento, una advocación de Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada. Este vestigio del pasado prehispánico de México representa una conexión tangible con la grandeza de Tenochtitlan.
Ehécatl - Dios del Viento
HISTORIA DEL TEMPLO
El Templo a Ehécatl-Quetzalcóatl fue construido durante el apogeo del Imperio Mexica, aproximadamente entre los años 1400 y 1500 d.C. Como parte del recinto sagrado de Tenochtitlan, este templo circular se dedicó a Ehécatl, el dios del viento, quien según la cosmogonía mexica era responsable de barrer los cielos para abrir paso a las lluvias de Tláloc.
La forma circular del templo es característica de los santuarios dedicados a Ehécatl, ya que simboliza el movimiento del viento sin obstrucciones. Esta arquitectura única permitía que el viento fluyera libremente alrededor de la estructura, honrando así la naturaleza del dios al que estaba consagrado.
Ehécatl era representado con una máscara bucal en forma de pico de pato, a través de la cual soplaba el viento. Como advocación de Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada, Ehécatl representaba el aspecto celestial y etéreo de esta deidad fundamental en la cosmovisión mesoamericana.
Tras la conquista española en 1521, el templo fue enterrado bajo los escombros de la destrucción de Tenochtitlan y posteriormente bajo las construcciones coloniales. Durante siglos, este tesoro arqueológico permaneció oculto, esperando ser redescubierto.
EL REDESCUBRIMIENTO
El descubrimiento del Templo a Ehécatl-Quetzalcóatl ocurrió durante trabajos de excavación y cimentación en el Centro Histórico. Los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documentaron cuidadosamente la estructura circular, revelando su importancia histórica.
Las excavaciones revelaron los muros circulares característicos de los templos dedicados a Ehécatl, así como diversos artefactos ceremoniales que confirman la naturaleza sagrada del sitio. Entre los hallazgos se encontraron ofrendas rituales, fragmentos de cerámica y elementos arquitectónicos originales.
1400-1500 D.C.
Construcción del templo durante el apogeo del Imperio Mexica como parte del recinto ceremonial de Tenochtitlan.
1521
Caída de Tenochtitlan y destrucción gradual de los templos prehispánicos durante la conquista española.
ÉPOCA COLONIAL
El templo queda sepultado bajo construcciones coloniales sucesivas en el Centro Histórico.
SIGLO XX
Descubrimiento durante excavaciones arqueológicas de salvamento en la zona.
ACTUALIDAD
El templo permanece preservado bajo el Hotel Catedral, testimonio de la historia viva de la ciudad.
Corte Transversal Arqueológico
SIGNIFICADO CULTURAL
El Templo a Ehécatl-Quetzalcóatl representa mucho más que un vestigio arqueológico; es un símbolo de la continuidad cultural de México y de la convivencia entre el pasado prehispánico y el presente. Su preservación bajo el Hotel Catedral permite que los huéspedes experimenten una conexión única con la historia milenaria de la Ciudad de México.
La ubicación del templo dentro del antiguo recinto sagrado de Tenochtitlan lo sitúa en el corazón espiritual de la antigua capital mexica. Esta zona albergaba los templos más importantes del imperio, incluyendo el Templo Mayor, dedicado a Huitzilopochtli y Tláloc.
ARQUITECTURA CIRCULAR
La planta circular del templo es única de los santuarios dedicados a Ehécatl, diseñada para permitir que el viento fluya sin obstrucciones, honrando la naturaleza del dios del viento.
COSMOVISIÓN MEXICA
Ehécatl jugaba un papel crucial en el ciclo agrícola mexica, preparando el camino para las lluvias que nutren la tierra. Su culto estaba íntimamente ligado a la supervivencia de la civilización.
PATRIMONIO VIVO
La preservación del templo bajo el hotel representa un modelo de convivencia entre el desarrollo urbano y la conservación del patrimonio arqueológico.
CONEXIÓN CON QUETZALCÓATL
Como advocación de la Serpiente Emplumada, Ehécatl conecta este sitio con una de las deidades más importantes de Mesoamérica, venerada desde tiempos olmecas.
“El pasado puede convivir con el presente en armonía.”
— Raúl Barrera Rodríguez, Director del Programa de Arqueología Urbana, INAH
VISITE EL TEMPLO
El Hotel Catedral ofrece a sus huéspedes la oportunidad única de hospedarse literalmente sobre la historia de México. Aunque el acceso directo al templo está restringido para su conservación, su presencia impregna la experiencia de hospedarse en nuestra propiedad.
Hospédese sobre la historia viva de México